La piedra que se transforma en escalón
Hay quiénes creen que una piedra puede ser un impedimento en su crecimiento personal, que no hay que volver a tropezar, porque esa piedra podría transformarse en un agujero. Pienso que esa piedra puede llegar a ser parte del escalón de una escalera... Les contaré una historia.
Érase una vez un chico que se llamaba Pete, Pete era un chico enérgico con ganas de comerse la vida y llegar a ser alguien, mover el mundo desde donde estaba con alguna gran invención que se le ocurriera. Llegó a situaciones de las cuales se convirtieron en piedra, pero él supo coger de esas situaciones trocitos de piedras para construir su propio escalón. Uno de sus últimos escalones, de los que sé que construyó, le costó. Unió esas piedras con lágrimas, rabia, odio, impotencia, porque una de sus piedras tenía nombre y no podía convertirla en escalón, se llamaba Diana. No quería convertirla en escalón porque, aunque ella había cogido rumbo, él la seguía queriendo. Había pasado un tiempo largo, él quiso tener un tiempo para crecer, apartó a su piedra, Diana, y siguió creando escalones. Hasta el día de hoy, Pete tiene a Diana sentada en un escalón, hasta que el día que decida cuál será el momento de bajar a coger esa piedra subir los escalones o integrarla a ese escalón del cuál estuvo sentada.Aquí estoy, sentado sobre esta piedra aparente. Sólo mi memoria sabe lo que encierra (...) estoy y estuve en muchos ojos, yo sólo soy memoria y la memoria que de mí se tenga. - Elena Garro
Que amante y loca una noche yo la pudiera abrazar y mañana sea de piedra imposible de ablandar. - Konstantin Simonov
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